Erasmus en primera persona: así lo vivieron nuestras alumnas Carla y Uxía- Proyectos 2023-1-ES01-KA121-VET000122692 y 2024-1-ES01-KA121- VET000213650

Vivir una movilidad Erasmus significa mucho más que realizar prácticas en otro país: es enfrentarse a nuevos retos, descubrir otras formas de trabajar, aprender un idioma y crecer tanto a nivel personal como profesional. Nuestras alumnas han pasado varias semanas en Alenzón (Normandía, Francia), donde han desarrollado sus FCT en residencias de ancianos el curso pasado. Este año repiten otros alumnos (podéis ver esto en la anterior entrada de este blog). 

En esta entrada aprovechamos para compartir sus testimonios para que conozcáis, de primera mano, cómo han vivido esta experiencia única.

La experiencia de Carla: 

"Mi movilidad Erasmus transcurre en Alençon, un pueblo en la región de Normandía (Francia).

El pueblo era pequeño, tranquilo y cómodo para vivir. No nos hizo falta mucho tiempo para

conocerlo debido a su tamaño pero como algo destacable, he de decir, que era acogedor. Del pueblo

no puedo decir muchas más cosas dado que la mayor parte del tiempo lo que hacíamos era trabajar,

ir al súper y realizar tareas cotidianas. El clima era más frío y un poquito peor que en Galicia pero

bastante similar.

Los centros de trabajo en los que he desarrollado mis prácticas han sido residencias de ancianos,

cuyos nombres eran: Charles Avelin y Korian. El tiempo de duración de mi FCT ha sido de cinco

semanas y media más o menos en cada residencia, un total de once semanas.

En la primera residencia me he sentido muy querida, aceptada y he sentido que me trataban como

una más del equipo. Se preocupaban de que yo me sintiese cómoda, de que aprendiese lo máximo

posible e incluso de enseñarme el idioma. Desde el primer momento me entendí a la perfección con

mi tutor, el cual dejaba que yo desarrollase mi trabajo con total autonomía, habiéndome enseñado

antes y supervisado en todo momento.

La segunda residencia era una residencia de lujo, en la que también estuve bien pero no sentí tanta

conexión con el equipo como en la primera. Mi tutora era una persona excelente y muy profesional

como todas las personas con las que he trabajado en cada una de las residencias.

Esta experiencia me ha hecho muy feliz en cuanto a conocerme a mí misma, ponerme a prueba y

haber podido conocer a todas las personas tan excepcionales que esta experiencia ha traído a mi

vida.

También he podido aprender el idioma, conocer su cultura, viajar y visitar diferentes ciudades como

son: París, Dinard, Saint malo y Le Mont Saint Michel, además de Laval que era donde vivía

nuestro profesor de referencia Antoine y su mujer Espe a los que estoy muy agradecida también,

junto con Cécilia que era nuestra otra profesora de referencia. En resumen y ya no me voy a alargar

más, estoy muy feliz por todo el amor que me llevo de Francia y todo lo bonito que he vivido en

esta experiencia que repetiría una y mil veces."





La experiencia de Uxía: 

"Las empresas en las que realicé la formación eran residencias de ancianos, dedicadas al cuidado de personas mayores, incluyendo a aquellas con problemas de movilidad e incluso problemas cognitivos. Al principio realicé las labores más básicas y siempre bajo la vigilancia de mis tutores, labores tales como aseos en cama, ayuda con la higiene personal de los residentes, ayuda asistirles en la hora de comida a aquellos con más dificultad… pero con el paso de los días me fueron dando más autonomía y más responsabilidades que tomaba por mi cuenta.

El trato recibido por parte de la empresa, tutor y compañeros al principio fue complicado, debido al idioma, yo no sabía francés y ellos no se comunicaban en inglés así que me sentía un poco sola. No obstante, después fue excelente. La gente hacía un esfuerzo por entenderme e incluso intentaban hablar español, cosa que agradecí enormemente.

He aprendido muchas cosas de Francia, de su historia y de su cultura que desconocía antes de esta movilidad. Sobre Alenzón, decir que es un pueblo precioso pequeño, encantador y sobre todo muy tranquilo. Tiene una arquitectura preciosa con edificios increíbles y llenos de historia, como la Basílica de Notre-Dame, edificios que te transportan a otra época.

 También algo a destacar es el transporte público que es maravilloso, funciona casi todo el día, con conexiones a todas partes, y es barato.

 Algo que costó un poco fue acostumbrarse a los horarios. Se me hacía muy raro que la hora de comer fuera a las 12 de la mañana y que a las 6 de la tarde ya estuvieran cenando. Con el paso de los días el tiempo cambió muy rápido, empezó a hacer más frío de un día para otro (incluso nevó en varias ocasiones) y rozando los -5ºC y a las 5 de la tarde ya era completamente de noche, cosa que me restringió bastante algunas actividades.

 A pesar de los autobuses y que el pueblo tiene estación de tren, queda bastante lejos de otros pueblos, cosa que nos dificultó un poco para hacer turismo. No obstante, no fue obstáculo para poder viajar a ciudades como París o Laval, ambas preciosas y que llevo un pedacito de ellas en mí.

 En conclusión, podría decirse que sino ha sido la mejor experiencia que he vivido hasta ahora es una de la mejores, no solo por el ámbito académico/laboral, sino por todas las emociones, amistades y vivencias."



Las experiencias de Uxía y Carla son un reflejo de lo que significa una movilidad Erasmus: un camino de crecimiento profesional y personal, lleno de retos, aprendizajes y recuerdos que las acompañarán siempre.





Comentarios

Entradas populares de este blog

EXPRIENCIA ERASMUS + DE JENIFER SEÑORÁNS Y NOELA MUÑOZ-PROYECTO 2023-1-ES01-KA121-VET-000122692

El IES Frei Martín Sarmiento se asocia con diferentes escuelas para desarrollar proyectos del programa Erasmus +